top of page
DE RE IMPRESSORIA, Aldo Manucio

"Manuzio es un modelo definitivo de la tarea pedagógica, incluso evangélica, del editor, sobre todo si se trata de un pionero".

Matías Serra Bradford

Revista Ñ

 

"Piensen ustedes en el libro de bolsillo. Lo inventó Manuzio. ¿Y la cursiva (que no por casualidad en inglés se llama italic)? Obra de Manuzio. ¿Los best sellers? Manuzio fue el primero en imprimirlos. Logró que Petrarca (muerto un siglo y medio antes) vendiera la astronómica cantidad de 100.000 ejemplares (obviamente, no solo en su edición). Y además revolucionó el uso de la puntuación, convirtiéndose en el padre del punto y coma".

Demian Paredes

Página 12

 

"En tiempos en que la proliferación de editoriales, de libros publicados, de brechas económicas que cercenan las capacidades de costear como se debe el personal necesario para el lento y fatigoso trabajo de relectura, corrección y edición de un material, la publicación de De re impressoria (Ampersand), las cartas prologales y los prefacios de Aldo Manucio (ca. 1451-1515), el humanista italiano considerado el primer editor moderno, emerge en el campo intelectual argentino como una gota cristalina que purifica una fuente un tanto enmohecida, descuidada".

Tomás Villegas

Caras y Caretas

DE RE IMPRESSORIA, Aldo Manucio

$29.900,00Precio
Cantidad
  • Los libros tal como los conocemos no serían lo mismo sin Aldo Manucio. En el siglo xv, el impresor y humanista italiano fue el artífice de un magnífico proyecto editorial dirigido a un refinado círculo de estudiosos, pero también a los estudiantes.  Manucio editó e imprimió  hermosos ejemplares que por su tamaño y por la claridad de los textos pudieran llegar al mayor público posible. Para eso implementó con regularidad la numeración de las páginas y los índices, y utilizó elegantes caracteres tipográficos. Además, en la gran mayoría de los títulos que publicó, entre los que se cuentan obras de Aristóteles, Esopo y Virgilio, agregaba cartas dirigidas a sus lectores. Esta selección de esas cartas prologales de Manucio, que inaugura la colección Territorio Postal, puede ser leída como una única y larga epístola, y funciona como manifiesto estético sobre el quehacer editorial.

     

    Libros relacionados

    bottom of page